Barcelona sale goleada en Turín y va por otra misión imposible en el Camp Nou

Desde la previa y con la final de hace dos años todavía fresca en la retina, el Barça ha dado la impresión de llegar a estos cuartos de final en el final de una etapa, y así lo acredita el anunciado adiós de su entrenador, mientras que la Juve, con una alineación rejuvenecida y una trayectoria al alza, ya avisaba de que va a más, con Dybala como jugador-franquicia. El partido de ida confirmó esas sensaciones. El campeón italiano doblegó al Barça y dejó la eliminatoria casi sentenciada con dos golazos del joven argentino y un cabezazo de Chiellini. Casi. Porque después de lo sucedido en octavos de final nadie puede decir que el guión esté ya escrito y cerrado. A diferencia de París, el Barça reaccionó, dio la cara y tuvo ocasiones para lograr un mejor resultado, pero se encontró con un Buffon que se lució, sobre todo ante Iniesta y Suárez. El Barça vuelve a estar ‘groggy’.

Dos goles de Dybala en el primer tiempo pusieron las cosas muy cuesta arriba para un Barça que empezó muy, pero que muy mal. No se rindió, pero cada vez que el conjunto azulgrana asomaba la cabeza en busca de la reacción la Juve le asestaba un nuevo golpe. Así fue, por ejemplo, con el 2-0: Iniesta tuvo el gol ante Buffon y acto seguido marcaba Dybala. Y cuando Chiellini marcó el tercero, el Barça estaba dominando a una Juve que, sin embargo, a la contra se sentía como pez en el agua.

Con la sorpresa de Mathieu en el once, el Barça salió con un 4-3-3 en defensa, con Sergi Roberto en el lateral derecho y el francés en el izquierdo. Cuando el conjunto azulgrana lograba iniciar una jugada, Sergi Roberto adelantaba su posición hasta el interior derecho y Rakitic se situaba de mediapunta. Al final, ni lo uno ni lo otro. En ataque el 3-4-3 no era eficaz y en defensa el Barça no se rehacía a tiempo y se descomponía por las bandas: Cuadrado asistió a Dybala, por el lado de Mathieu, en el primer gol y Mandzukic, por el lado de Sergi Roberto, en el segundo. Un galimatías de sistema que no entendieron ni los jugadores.

Presión asfixiante italiana

La Juve salió a ahogar al Barça desde el primer segundo y le encerró en su campo con una presión asfixiante. Ya a los tres minutos pudo adelantarse Higuaín de cabeza al rematar una falta, pero el gol tempranero que buscaban los de Allegri tuvo que esperar unos minutos. A los siete, apertura de Mandzukic a Cuadrado, que controló y asistió a Dybala sin que nadie inquietase ni a uno n a otro. El joven argentino ajustó el balón al poste derecho y logró el 1-0.

El segundo tanto llegó tras un saque de portería de la Juve en el que el Barça no se replegó a tiempo. Mandzukic entró por la izquierda, superó a Sergi Roberto y asistió a Dybala, que liberado de la presión de Mascherano se aprovechó del desajuste total del Barça en defensa para marcar el segundo, ajustando de nuevo el balón con otro remate de auténtico crack.

Un minuto antes de ese segundo golpe, Iniesta había tenido en sus botas el empate, tras un magistral pase entre líneas de Leo Messi. El manchego se quedó solo ante Buffon e intentó ajustar suavemente el remate, pero el legendario portero metió una mano providencial. Del posible empate se pasaba después, tras el córner, al 2-0.

El mismo guión de París: posible 1-1 y 2-0, aunque esta vez pudieron ser más antes del descanso, porque cada contragolpe juventino era un drama. En ataque Messi, objeto de un marcaje casi individual por parte de Alex Sandro, trató de ejercer de crack y ponerse el equipo a la espalda, acompañado por un Iniesta que tampoco se escondió. Neymar hizo poco más que aguantar las tarascadas de Alves.

El Barça mejora, pero vuelve a encajar

La reacción fue poner a André Gomes como medio centro, lo que retrasó a Mascherano en una defensa de tres más solvente, con Umtiti por la izquierda en luar de Mathieu, el sacrificado. El Barça arrancó en el segundo tiempo con una gran jugada de Messi con remate final fuera y un disparo de Iniesta alto, pero a los diez minutos, después de un nuevo indulto a cargo de Higuaían, Chiellini cabeceó a gol un córner en pugna con Mascherano, que ya aparecía en la foto de los tres primeros goles.

Un Barça mejor, reconocible al menos, chocó ante una Juve organizada, muy firme en defensa y que en ningún momento dejó de presionar arriba. Incluso Khedira marcó un gol anulado por dudoso fuera de juego. Messi e Iniesta dieron juego al equipo y otro pase sensacional de Leo, esta vez a Suárez, acabó en una nueva intervención milagrosa de Buffon, mientras Chiellini rechazó con la mano en el área un tiro de Neymar. Un tímido cabezado de Sergi Roberto a las manos de Buffon en el último segundo del descuento puso fin a la búsqueda del gol de la vida, que no llegó.

 

Fuente: mundodeportivo

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