Dos Empates en el grupo E de la Champions

Leverkusen 0 – 0 Tottenham

El Bayer Leverkusen no pudo derribar un muro llamado Hugo Lloris. El portero francés del Tottenham fue una pesadilla para los alemanes que lo intentaron de todas las formas posibles, pero fueron incapaces de perforar las redes de los ‘Spurs’.

Los dos equipos salieron al campo con muchas precauciones, lo que hizo que las ocasiones de gol tardaran en llegar. El Tottenham tuvo más la pelota desde el comienzo, pero al comienzo su posesión se daba en zonas del campo que no representaban mayor peligro para el Leverkusen. Sólo cuando se estaba llegando a la primera media hora de juego empezaron a verse situaciones de área, mucho más claras para el equipo inglés.

La primera llegada clara fue un cabezazo desviado de Alli en el minuto 28. En el 39 llegaría además una gran ocasión para el Tottenham, primero con un cabezazo de Jannsen al larguero y luego, tras el rebote, con un remate de Lamela que Bernd Leno desvío a saque de esquina con una gran parada. Por el último cuarto de hora de la primera parte, el Leverkusen tuvo que irse agradecido al vestuario de que el partido todavía estuviera empatado a cero.

CSKA Moscu 1 – 1 As Mónaco

El Mónaco ha salvado un punto y el liderato del grupo E contra el CSKA en el minuto 86 (1-1). Traoré ha adelantado al equipo ruso en el 34’ y Bernardo Silva ha establecido el empate definitivo en el 87’.

moscu-monaco

El partido tuvo dos partes diferenciadas. En la primera el CSKA se echó al ataque liderado por Natcho y Wernbloom y lanzado en banda por un sensacional Tosic. Sin Dzagoev en el campo, la estrella del equipo, el extremo cogió la batuta y durante los primeros 40 minutos fue un puñal por la banda derecha.

Fue precisamente en una de sus internadas (33’), en la que llegó el único tanto de los rusos. Traoré recogió dentro del área un rechace, tras disparo de Tosic y a puerta vacía estableció el 1-0 en el marcador.

La segunda parte llevó la tónica de los últimos cinco minutos de la primera. El CSKA fue conformista con el tanto conseguido y se replegó en busca de mantener el resultado. Y de esta manera un gris Mónaco volvió a meterse en el partido. Los franceses atacaban más por desidia de su rival que por voluntad propia.

Los rusos sumaban minutos sin encajar y Akinfeev parecía imbatible. Y no fue hasta el minuto 87 cuando tras un disparo de Carrillo y posterior (nueva) mano salvadora de ruso, Bernardo Silva introdujo la pelota en la portería con un toque sutil. Resultado justo para ambos equipos, que mucho tendrán que mejorar en posteriores partidos.

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