El Holandes Tom Dumoulin se lleva la etapa 14 y ahora es mas líder

Tom Dumoulin dio un brutal golpe de efecto en el Giro de Italia. El holandés alargó su reinado en la general de la ronda italiana al conquistar el mítico Santuario de Oropa, lugar de culto del ciclismo, y ampliar diferencias con todos sus rivales. El del Sunweb aguantó los ataques de Nairo Quintana, que se aleja del liderato, y le asestó un duro latigazo en los kilómetros finales para afianzar su ‘maglia’, ahora con 2’47” sobre el colombiano.

Hace casi dos años, en la Vuelta a España, carrera donde se descubrió como un vueltómano de cara al futuro, empezaron las comparaciones con Miguel Indurain, las mismas que se repiten ahora, en el Giro de Italia. Y lo cierto es que algunas asustan. Ambos miden 1,86 metros y rondan los 80 kilogramos (el holandés, algo más fino); ambos tienen un perfil contrarrelojista pero sólido en montaña; el navarro ganó su primera gran vuelta con 27 años (fue un Tour de Francia, el de 1991) y el holandés tiene enfilada su primera el año que cumplirá, también, 27 años (lo hará el 11 de noviembre).

Nairo Quintana no pudo resistir el embate del ciclista Holandes

Incluso su forma de subir, casi siempre sobre el sillín, es similar, además de no verse amenazado pese a los ataques de los escaladores puros. Hoy, un claro ejemplo. El segundo capítulo en la guerra Quintana-Dumoulin estaba servido. La cita, en el mítico Santuario de Oropa, lugar de culto para el ciclismo mundial en general, y para el italiano en particular. Porque fue en esta cima donde Marco Pantani logró uno de sus triunfos más legendarios. A pie de puerto se le salió la cadena. Se recompuso y empezó a pasar corredores para terminar conquistando en solitario la etapa y afianzándose en un liderato del que luego fue expulsado tras la etapa de Madonna di Campiglio, donde también ganó previo análisis antidoping adverso debido al hematocrito.

Allí fue también donde Indurain sufrió una leve ‘pájara’ en el que terminaría su segundo Giro de Italia, el de 1993. Un traspiés que no sufrió hoy su parecido razonable holandés. Nairo Quintana cumplió el pronóstico y fue el más combativo de esta subida de 11 kilómetros. Zakarin y Pozzovivo abrieron fuego y fue entonces, a 5 de meta, cuando el colombiano desenfundó. Detrás, Pinot sufría un calvario del que luego se rehizo. Dumoulin se veía obligado a tomar la batuta y lideró un grupo donde rodaban Mikel Landa, Zakarin, Mollema, Adam Yates y Nibali, donde los tres últimos, y por ese orden, terminarían cediendo.

Nairo apretaba y seguía con su particular festival de arreones, pero la distancia con Dumoulin era cada vez menor. Tanto fue así que, a falta del último kilómetro, el líder atrapó al del Movistar Team y todavía tuvo tiempo para lanzarle un ataque pidiendo, aunque sin éxito, colaboración a Zakarin. El ruso no quiso. Quería guardarse la última bala para la traca final en la empinada recta de meta.Y lo hizo. Disparó, pero su bala no llegó lejos. Dumoulin le cogió la rueda y destrozó sus esperanzas en los últimos metros para conquistar su tercer triunfo de etapa en un Giro de Italia tras la crono que ganó el año pasado en Apeldoorn y la de esta edición en Montefalco. Nairo, algo desplomado, cedió 14″ que se convirtieron en 24″ con la bonificación del vencedor, que tiene ahora a su gran rival a 2’47”.

Habrá que ver cómo rinde en la tercera semana el ‘Indurain holandés’, pero lo cierto es que el golpe de autoridad en esta gran cita montañosa invita a pensar que sus rivales, con Nairo Quintana a la cabeza, están obligados a buscarle las costuras no sólo en la montaña, donde se ha mostrado imperial. Este domingo, nuevo combate, aunque sin final en alto. Serán 199 kilómetros repartidos entre Valdengo y Bérgamo con un perfil donde sólo una emboscada desde lejos podría poner en aprietos a Su Majestad Tom Dumoulin.

Clasificación de la Etapa 14

Clasificación General

 

Fuente: marca

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