Fabio Fognini hizo sudar a Rafael Nadal en su debut en Madrid

Rafael Nadal debutó en el Mutua Madrid Open con una trabajada victoria ante el italiano Fabio Fognini al que superó con un marcador de 7-6(3), 3-6 y 6-4 tras 2:57 de partido en el choque que cerró la jornada diurna en la Pista Manolo Santana. El balear, cuatro veces campeón en la capital de España, se jugará un billete en los cuartos de final de la actual edición ante el australiano Nick Kyrgios, que este miércoles superó con solvencia al estadounidense Ryan Harrison.


Nadal advirtió en la previa que, más allá de la otitis que le había privado de entrenar en las condiciones que a él le hubieran gustado, lo que más le preocupaba del torneo era el cuadro que le había tocado. Hombre de ir partido a partido (aunque analiza las rondas siguientes), Rafa se refería sobre todo al debut con Fognini, un hueso duro capaz de brillar al nivel de un top ten a pesar de estar ubicado en el puesto 29 del ranking. No se equivocaba.

La primera manga fue una batalla de 82 minutos que acabó ganando Nadal en el tie-break. Durante el set corrido tuvo que salvar 11 bolas de break, remontar un 3-1 y 5-3 adverso y correr de lado a lado de la pista mucho más que su rival. Fognini saltó valiente al ruedo, sacando a pasear su derecha y golpeando con confianza y acierto. Combinó potencia y unas dejadas de las que arañan el físico de cualquiera. Pero enfrente tenía a Rafa, el Rey de la tierra batida, el hombre que viene de ganar Barcelona y Montecarlo, el único capaz de resucitar más veces que un gato. Fue a contracorriente, alimentado por sus ganas de ganar que evocaba cada vez que ponía puño en alto, con el premio de llevar el primer set a su casillero tras el desenlace de la muerte súbita.

Loable la reacción de Fognini. Tras perder un set que parecía tener ganado estrelló su raqueta contra el suelo, pero tras ser asumir que el público recriminara su actitud poco deportiva, reseteó su cabeza y volvió a engancharse al partido. Tomó ventaja tras el asueto en la silla y administró la renta hasta igualar el marcador. Todo a decidir en el tercer set, ya con más de dos horas en las piernas. Los dos sabían que cualquier fallo les condenaría y el primero que golpeara al rival tendría medio set ganado. Lo hizo Nadal, experto en este tipo de escenarios, donde supo sacar la derecha a pasear y trasladar los fantasmas a la cabeza de Fognini (doble falta y revés a media pista a la red para terminar) para salir del laberinto y hacerse con el partido.

“No ha sido uno de mis mejores partidos. Desde el inicio ha sido complicado: con altura y con ese vendaval, con nervios”, aseguró el balear tras el partido. “Soy consciente de que he jugado mal. Lo positivo es que he luchado todo el rato mentalmente. Mañana tendré una nueva oportunidad para hacerlo mejor”, sentenció.

Nadal ya tiene parada fijada en su hoja de ruta: Nick Kyrgios. El australiano, de muñeca exquisita y carácter indomable, se ha medido en dos ocasiones al balear. Ganó la primera, en Wimbledon 2014, y cedió la segunda, en Roma 2016, esta vez Madrid desnivelará la balanza…

 

Fuente: marca

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