Muerte de Ventura conmociona a República Dominicana

El coach de la primera base dominicano de los Yankees, Tony Peña, ya estaba llorando cuando alguien se le acercó y le habló de la trágica muerte de su compatriota Yordano Ventura la mañana del domingo.

Nuevas lágrimas corrían sobre las que ya se le habían secado en el rostro. Peña estaba en Pimentel, República Dominicana, en el funeral del ex ligamayorista, Andy Marte, quien también había muerto horas antes el domingo por la mañana, cuando escuchó la noticia.

Marte, de 33 años, y Ventura, de 25, fallecieron en accidentes automovilísticos separados en diferentes partes de la isla. Las dos vidas jóvenes partirían con apenas unas horas de diferencia, sorprendiendo a la comunidad beisbolera de la República Dominicana y más allá; dejando a la familia, amigos y aficionados lidiando con la muerte repentina de los dos hombres, y preguntándose cómo podrían superar el dolor.

Las muertes también revivieron el dolor persistente por las pérdidas de varios otros jugadores víctimas de accidentes de tráfico en la República Dominicana en años recientes, incluyendo al jardinero de los Cardenales Oscar Taveras en octubre del 2014.

“Las circunstancias en torno a estos accidentes … Sólo seguimos perdiendo jugadores año tras año”, dijo Peña. “Espero que estas tragedias puedan ser una buena lección para algunos de los jugadores más jóvenes: llegan a las Grandes Ligas tan jóvenes y se van tan rápido, es un momento muy difícil para nosotros. Era un gran muchacho, respetable, tenía sus defectos, pero era un gran ser humano y le encantaba competir”.

El sepelio se llevó a cabo este martes en la ciudad caribeña con la presencia masiva del pueblo dominicano y excompañeros de equipo.

El camino rumbo al cementerio fue largo, encabezado por la camioneta que cargaba el féretro con el cuerpo de Ventura. Sentados en la parte trasera de la camioneta junto al féretro estaban Hosmer y Pérez, quien fuera el compañero de batería de Ventura.

Caminando detrás del masivo cortejo fúnebre estaba Moore, el presidente del club Dan Glass, el director de escuchas Lonnie Goldberg y el asistente del gerente general René Francisco, el mismo que firmo a Ventura cuando el lanzador era un chico menudito de apenas 17 años de edad.

Junto a ellos estaba el manager Ned Yost, el coach Pedro Grifol, y más compañeros — el shortstop venezolano Alcides Escobar, el tercera base Mike Moustakas y los ex compañeros Greg Holland y Jarrod Dyson. El dominicano Edinson Vólquez, quien tuvo su casillero al lado del de Ventura por las últimas dos campañas, también estuvo presente, así como el recién retirado David Ortiz y otros.

Todos ellos marcharon junto a la gente del pueblo hacia el parque donde Ventura jugo béisbol por primera vez — el Estadio Municipal — una señal de unidad y dolor colectivo. El estadio fue abarrotado para rendirle tributo a la brillantez de Ventura sobre la loma.

Pérez se dirigió a la multitud allí y habló de “mi hermano”. Los asistentes no pudieron contener las lágrimas.

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