Sorpreson del espanyol al Barcelona

Un tanto de Melendo, unido a un penalti parado por Diego López a Messi, da ventaja al Espanyol sobre el Barça en la Copa

Diego López puso la primera piedra. Y Melendo, cuando el partido moría, la estrelló contra la cristalera del Barça. Una parada del portero en un penalti lanzado por Messi y un tanto transformado por el delantero permiten que los blanquiazules puedan soñar con dar la campanada y rompen la racha de los de Valverde, invictos desde que cayeron en la Supercopa de España, por dos veces, ante el Real Madrid de Zidane.

Quique Sánchez Flores apostó por plantar ante el Barça un planteamiento ultradefensisvo. En este caso, no con tres centrales y dos carrileros, sino llenando al máximo el centro del campo, para dificultar al construcción de juego de los azulgrana y evitar, en la medida de lo posible, pases claros hacia un Leo Messi a quien pretendía aislar del balón. Todo sea dicho, con nulo éxito. Por lo menos, durante los primeros 30 minutos. En ese tiempo, el crack argentino consiguió disparar hasta cinco veces sobre la portería de un Diego López que no tuvo muchos problemas para evitar que el esférico besara la red.

El Barça encontró muchas opciones para inaugurar el marcador, pero le faltó pegada. El Espanyol, mientras, lo confiaba todo a amarrar y, si eso, a lanzar alguna contra. Tras media hora en la que el plan no terminaba de funcionar, a pesar de que Gerard Moreno, su hombre gol, tuvo en sus botas un latigazo que se perdió lejos de la portería de Cillessen, los de Quique Sánchez Flores tuvieron algo más de control del partido. Algo que, de paso, les permitió frenar los arreones de los azulgranas. El panorama, no obstante, no cambió demasiado.

Fue una primera mitad densa, salpimentada, por así decirlo, únicamente por las aproximaciones barcelonistas al área rival. Eso sí, con muy poco picante. Por ejemplo, con el hecho de que los azulgrana pidieran penalti por mano de Javi Fuego, quien se lanzó al césped para interceptar un centro. De Burgos Bengoetxea no consideró que la acción fuera punible. O también, por un remate de Piqué invalidado por fuera de juego y que culminó con el balón cruzando la línea de gol. Lo único que se llevó el central fue un golpe involuntario de Diego López.


Messi al ver la atajada de Diego Lopez

Tras una primera parte directamente malgastada, el técnico blanquiazul optó por abandonar en parte sus precauciones y darle a Gerard Moreno un compañero en punta. Baptistao le tomó el relevo a Darder nada más empezar el segundo tiempo para que el Espanyol pudiera sumar un nuevo argumento ofensivo y tener así más opciones de marcar un gol que le complicara las cosas al Barça. Valverde, por su parte, decidió tirar de Luis Suárez para hacer tres cuartos de lo mismo con Messi. Hasta ese momento, los dos acompañantes del argentino en el ataque, Denis Suárez y Aleix Vidal, habían sido casi testimoniales. Muy especialmente, el ex sevillista. Antes, eso sí, tuvo que darle entrada a Rakitic para que reemplazara a un Paulinho que se marchó lesionado.


Falta sobre Paulinho

Las cosas se le podrían haber puesto endiabladamente difíciles al Espanyol si el árbitro le hubiera mostrado una segunda amarilla clara a Aarón por frenar con un agarrón por detrás una incorporación al ataque de Sergi Roberto. El saque de la falta culminaría con un disparo algo más atinado de Messi que los protagonizados en el primer tiempo que se encontró, nuevamente, con una buena intervención de Diego López que estaría de nuevo sembradísimo para detener un lanzamiento de penalti del argentino después de una dura entrada de Granero, otra vez, sobre Sergi Roberto. La estirada del meta, quien llegó casi a la base del palo izquierdo de su portería, le sirvió para evitar el tanto.


Diego Lopez para disparo desde el punto penal a Messi

A falta de goles, el Espanyol se animó con esa parada de su portero. El ambiente de Cornellà-El Prat se disparó. Casi, empujó a su equipo hacia el área de un Barça tocado anímicamente por la jugada. Si la idea inicial de Quique era jugarse el partido en los últimos 25 minutos, el plan funcionó. Por lo menos, durante un rato. Cillessen, no obstante, no tuvo mucho trabajo, si bien se quejaría ostensiblemente, tal vez demasiado ostensiblemente, por el hecho de haber sido alcanzado por un objeto lanzado desde la grada. Los blanquiazules trataron de lograr aquello del más por menos. Y lo lograron en el último momento con un gol de Melendo que les permite visitar el Camp Nou con la moral por las nubes.


Jugadores del Espanyol celebrando el gol

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