Toro Rosso y la expectativa del Honda en el debut de la F1

Los focos estaban orientados de antemano a Toro Rosso y a lo que sucedería con ellos al estrenar el motor Honda, ese que sacaron a empujones desde McLaren después de tres años de verdaderos sinsabores.

Tras dos días de test en Barcelona, el filial de Red Bull ya anda con Honda y ha conseguido completar 165 vueltas sin contratiempo alguno. Y además, en prestaciones están muy igualados con el Renault de Carlos Sainz y por encima del MCL33, si se corrige convenientemente el factor neumático.



No es broma, Pierre Gasly fue ayer sexto, con neumáticos blandos, al final de una tanda de 20 vueltas, es decir, cargado de combustible razonablemente. Su tiempo fue 1:21.318, tras rebajar su marca personal en los cuatro últimos giros.

Vandoorne, por su parte, obtuvo el tercer tiempo del día con un juego del nuevo compuesto hiperblando, tres escalones por debajo (superblando y ultrablando entre medias) respecto a Gasly, y acabó con un segundo justo de ventaja sobre el francés (1:20.325). Pero su tanda además fue de una sola vuelta, por lo que se puede calcular que el crono final del McLaren es medio segundo peor que el del Toro Rosso.

Comparación inevitable

Lo que más llama la atención es que el nuevo STR13 realizó dos tandas largas de tipo carrera, con más de 20 vueltas y Vandoorne no pasó nunca de cuatro o cinco. Según se ha podido saber, la arquitectura del motor Honda de este año no ha cambiado nada, tan sólo ciertos materiales por fiabilidad y los famosos cojinetes del MGU-K que se rompían constantemente.

A cambio, los japoneses hablan de un mejor entendimiento con los ingenieros de Toro Rosso, de que han diseñado una mejor refrigeración, con sus recomendaciones, y que el acoplamiento a la caja de cambio procedente de Red Bull no produce las vibraciones que acontecían en el McLaren, donde imponían un espacio mínimo para el motor, con el fin de ganar rendimiento en la aerodinámica.



La comparación con su antiguo equipo y lo que han ofrecido ambos en dos días de test es inevitable. A media mañana se suspendía la actividad en McLaren y oficialmente se informaba de un “cambio de reglaje”, cuando la realidad era otra distinta en el garaje naranja.

“Desafortunadamente tuvimos un pequeño problema con un clip del escape justo antes de la comida. Se calentó todo mucho y quemó el cableado, por lo que el equipo tuvo que hacer un chequeo por precaución y las cosas se alargaron más de lo esperado. A pesar de todo, ha sido positivo, con mucho aprendizaje y no ha sido un gran problema”, resumía luego Stoffel para explicar lo sucedido.

Se empieza a rumorear que el empaquetado del nuevo motor Renault podría no dejar que la refrigeración sea óptima y esos explique las cortísimas tandas del coche naranja hasta ahora, aunque es cierto que es muy pronto para hacer caso de especulaciones. La segunda semana arrojará mucha más luz y muchos de estos problemas de juventud serán completamente subsanados.



Gasly, contento

En cuanto a Gasly, era interesante saber si pensaba, al igual que su compañero, que el motor Honda es más potente que el Renault de 2017. “Yo no puedo decirlo. Estamos rondando en un modo tan seguro y tan limitados, que no es posible saberlo. No he realizado una vuelta de calificación a tope como con el otro motor. Lo que sí puedo decir es que es realmente fiable y que las sensaciones con el coche son muy buenas”, señaló el galo.

Tras este estreno de Honda en Toro Rosso, se hace inevitable pensar que Red Bull va a incorporarlo también a su coche en 2019. Incluso Renault ya se lo huele, pues quieren que lo austriacos confirmen si siguen con ellos este verano. Parece un desenlace natural.

 

Fuente: marca

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